Nuevo DNI electrónico: qué cambió, por qué hay problemas en bancos y organismos y cómo resolverlos
Desde febrero de 2026 comenzó a regir el nuevo DNI electrónico (eDNI), que reemplaza el código de barras de los documentos anteriores por un código QR y suma un chip. El cambio apunta a modernizar la identificación, pero en la práctica abrió una zona de fricción: hay sistemas, sobre todo de bancos y organismos, que todavía no se adaptaron y siguen pidiendo el escaneo del viejo código de barras. El resultado es concreto: usuarios que no pueden validar su identidad, generar claves o darse de alta.
Qué cambió con el nuevo DNI
El eDNI incorpora un chip y adopta estándares de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), lo que lo convierte en un documento interoperable a nivel internacional y apto como documento de viaje en el MERCOSUR y otros países.
El QR reemplaza al código de barras como herramienta de captura de datos. Según el RENAPER, permite almacenar información que facilita el acceso al chip y contiene un set de datos similar al del código PDF417 anterior, para asegurar la lectura rápida sin necesidad de tipear manualmente.

