Con una inversión de 10.000 millones de euros, Europa abre un agujero de 64 kilómetros bajo los Alpes para unir Italia con Austria
Austria, Italia y la Comisión Europea celebraron este martes bajo tierra la conexión, a 1.400 metros de profundidad bajo el paso del Brennero, en los Alpes, de los túneles de 64 kilómetros que construían desde hace años desde la ciudad austríaca de Innsbruck y la italiana de Fortezza.
La obra es la mayor infraestructura en construcción en Europa ahora mismo y, pese a los años de retraso que acumula (el primer proyecto esperaba ver el paso de los trenes en 2016 y difícilmente pasarán esta década) es un hito técnico que debe facilitar el transporte de personas y mercancías desde Italia hacia el centro del continente sin bordear los Alpes o tener que pasar por puertos de montaña. Cuando esté en funcionamiento será la mayor conexión ferroviaria subterránea del planeta.

